DRA. ILSE CAMACHO RANGEL
¿Por qué siempre tengo la nariz tapada? Causas reales y cuándo acudir al otorrino
Cuando la congestión nasal deja de ser “normal”.
Tener la nariz tapada de manera ocasional es común, pero cuando la congestión se vuelve constante, afecta el sueño, dificulta la respiración o limita actividades cotidianas, es señal de que algo más está ocurriendo. Muchas personas se acostumbran a vivir con la nariz obstruida sin saber que puede tratarse de una condición que requiere evaluación especializada.

Causas más frecuentes de la nariz tapada.
La congestión nasal puede tener múltiples orígenes. Entre las causas más comunes se encuentran los procesos alérgicos, en los que el cuerpo reacciona a polvo, ácaros, polen o mascotas provocando inflamación de los cornetes. Otra causa frecuente es la rinitis no alérgica, que aparece por cambios de clima, irritantes ambientales, humo o incluso estrés.
La sinusitis también puede provocar obstrucción persistente. Cuando los senos paranasales se inflaman y producen exceso de moco, la respiración se vuelve difícil y puede presentarse dolor facial o presión en la cabeza. El tabique desviado es otra razón importante; una desviación puede obstruir el paso de aire y causar congestión unilateral o bilateral. En niños, el crecimiento de adenoides puede impedir que el aire fluya correctamente, generando respiración por la boca y ronquido nocturno.

Cuándo dejar de automedicarse y acudir al otorrinolaringólogo.
Si la congestión nasal dura más de dos semanas, interfiere con el sueño, produce dolor facial, altera el olfato o genera cansancio por respirar constantemente por la boca, es momento de buscar atención médica. También es importante acudir si la congestión se acompaña de sangrados frecuentes, ronquido intenso, dificultad para oír o cuadros repetitivos de infección.
La automedicación, especialmente con descongestionantes de uso prolongado, puede empeorar el problema y generar dependencia, ya que su uso continuo provoca un efecto rebote que aumenta la inflamación.

Cómo se llega al diagnóstico correcto.
La valoración con otorrinolaringología permite identificar la causa real de la obstrucción. A través de una revisión clínica y, en ocasiones, estudios como endoscopía nasal, se pueden observar estructuras internas, descartar infecciones, detectar desviaciones del tabique o evaluar el tamaño de los cornetes y adenoides. Un diagnóstico preciso es clave para elegir el tratamiento adecuado y evitar complicaciones.
Opciones de tratamiento disponibles.
Dependiendo de la causa, el tratamiento puede incluir manejo para alergias, control de inflamación, lavado nasal, medicamentos específicos o procedimientos mínimamente invasivos para mejorar el paso de aire. En casos de tabique desviado o hipertrofia severa de cornetes, la corrección quirúrgica ofrece resultados duraderos y mejora significativa en la calidad de vida.
La nariz tapada de manera constante no debe considerarse normal. La congestión persistente puede tener múltiples causas que van desde alergias hasta alteraciones anatómicas que requieren atención especializada.




